jueves
❝❞ — La Osadía de un Payaso...
Me pregunte miles de veces porque el
tiempo era tan injusto, porque siempre que mis pies querían avanzar mi mente
decidía detenerse. El porque de mis manos inquietas y de mi mente cansada. Cuantas
promesas dichas y cuantas faltas por remediar.
Estaba bien callar, pero mi boca era
lo demasiado traviesa que soltaba todo lo que mi mente descarada soltaba sin
más. De acuerdo, esta bien, mis manos siempre están de aquí para allá queriendo
hacer todo sin importar cuantas veces más termine lastimándolas. Mis cicatrices
más que trofeos a la valentía, son ejemplos de una osadía que muchas veces
debería quedarse bajo llave y candado. Porque, ¿de que otra manera podre
sentirme a gusto sin tener que vislumbrar la sangre y figuras inconexas? Deseaba
dormir pero mis recuerdos me llevan a parajes que no deseo visitar, donde solo
hay sufrimiento quisiera reír pero mis ojos contradicen mi deseo.
Bien, una vez más, todo estaba bien. Mi
garganta arde y mis piernas no dejan de temblar. Hago puño con fuerza y tomo
aliento una vez más. Nuevamente quisiera descansar ¿quisiera descansar? Contradecirme es tan propio de mí como la
lluvia es a las nubes y las nubes a un nuevo cielo. Me levanto, sacudo y sonrió
porque no se nada más mejor que mentir sobre las mentiras profesadas por mi
boca y replicadas por mis acciones.
Lo diré una vez más, estaba todo bien.
Pues no se vio tremenda osadía de mentirle a los mentirosos a través de un
cristal, porque los cuentos de hadas siempre fueron mis favoritos y buscando un
más allá tal vez se encuentre solo un poco más acá.
Finalmente, terminara todo bien. Pues
aquel que le miente a los embusteros puede enfrentarse a verdaderos dragones.
“De cuerpo alado y grandeza por montón, se le conoce de maldades
y de falacias por vivir. Sin embargo a media noche, es bueno escuchar sus
canciones…”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Suena a fantasía y dolor :')
ResponderEliminar